El primer ministro ruso ha rastreado tigres siberianos con ropa militar de camuflaje, ha posado en la cabina de piloto de un caza y ha presumido algunos movimientos de yudoca de cinta negra.
Ahora Vladimir Putin podría sumar otra prueba a sus antecedentes como tipo que se las da de valiente, ídolo del hip hop.
Putin se ha descrito a sí mismo como un hijo "de la selva" que creció endurecido entre luchas callejeras de San Petersburgo.
La semana pasada apareció rodeado de raperos en un programa del canal musical de la televisión rusa Muz-TV para entregar premios y declarar que los cantantes rusos de hip hop pueden ayudar a combatir la drogadicción y otros problemas de la juventud.
El primer ministro bromeó que la mezcla de hip hop, los bailes tipo "break" y los grafitos podrían ser más entretenidos que la combinación estereotípica rusa de vodka, caviar y muñecas matrioskas.
En sentido estricto, Putin no rapeó, pero pronunció su discurso usando un micrófono mientras al fondo se escuchaba un tono de hip hop. Aplaudió al escuchar a los raperos y apareció de pie en el escenario durante la presentación, acompañado principalmente de adolescentes.
Los raperos elogiaron a Putin y aseguraron que les encantaría la posibilidad de grabar una canción con el primer ministro ruso, que ha cultivado una imagen de chico malo desde hace años, con bromas crudas y ocasionalmente palabras bruscas.
"Por esto Putin es quien es, es nuestro ídolo", dijo el rapero Roma Jigan en un canto improvisado. "Démosle un grito para que el mundo entero lo oiga", agregó.
Al primer ministro se le ha visto en televisión conversando con miembros de clubes de motociclistas, cazando, pescando y esquiando, en contraste con el presidente ruso Dmitry Medvedev, quien prefiere cultivar una imagen de intelectual.
Fuente:
http://www.milenio.com/node/323504












