Hace treinta años, la canción "Rapper's Delight" ("Deleite del rapero") de Sugarhill Gang se transformó en el primer rap en llegar a la cima de los rankings estadounidenses. A partir de ahí, el hip-hop se regó por el mundo.Todo empezó en Nueva York, 1979. Tres jóvenes empiezan a hacer música editando bases de otros artistas y cantando encima. Nace el hip-hop global.
Tres décadas más tarde, Wonder Mike y Master Gee –dos de los tres integrantes de Sugarhill Gang- dicen a la BBC que uno de los secretos del rotundo éxito fue que podían tocar en muchos lugares diferentes.
"Teatros, gimnasios, al aire libre, en parques, sótanos. En cualquier lugar donde hubiera un equipo de DJ y un micrófono, ahí estábamos".
"Era casi como muchas bandas tocando en un solo concierto. Eran fragmentos instrumentales de canciones sobre los cuales cantábamos", explica Master Gee, a cargo de las pistas.
"Fue como un casamiento entre lo musical y lo cultural", agrega el cantante, Wonder Mike.
"En el mundo no se había oído nada igual. Pero sólo nos conocían en Nueva York, afuera de la ciudad nadie nos había escuchado. Luego con la publicidad, las películas, la TV, nos conocieron en el mundo".
¿Raíces africanas?
Pero para algunos los orígenes del hip-hop están lejos de Estados Unidos.
Ben Herson, fundador del sello Nomadic Wax, dedicado a difundir el rap de los países pobres, afirma que el nacimiento del género fue en África.
"Viajó junto con el comercio trasatlántico de esclavos hasta el Caribe, y de ahí a EE.UU.", asegura.
"El hip-hop es el eslabón perdido entre Estados Unidos y África. Es como una conversación interna dentro de la diáspora africana. Estaba la cultura Creole, el blues, el jazz, el rock, y todo eso junto derivó en el hip-hop".
Herson está particularmente interesado en el "factor CNN", pues "la música influye en la política y en el cambio social", lo que significa que en todo el mundo pueden sentirse identificados con el rap.
Un ejemplo es el del rapero sudanés Emmanuel Jal, quien saltó a la fama por sus letras en las que relata su experiencia pasada como niño soldado.
Uno de los casos más emblemáticos es el de Senegal. El rap ha sido un arma política importante de la que se valió la juventud de este país de África occidental, especialmente en 2000, cuando el descontento con los gobernantes se tradujo en raps de protesta que las radios locales no tardaron en transmitir.
Y no es exagerado decir que estas canciones jugaron un papel clave en la derrota del partido gobernante en las elecciones de ese año.
El conocido cantante Baay Bia vive en Dakar. Canta en wolof, la lengua mayoritaria de ese país, y dice a la BBC que en Senegal el rap pegó fuerte porque les resulta "familiar", dado que tiene relación con la tradición de los griots, narradores de cuentos y cantores religiosos africanos.
DAM, un grupo pionero de rap palestino, canta en inglés, árabe y hebreo y denuncia en sus versos temas como la situación de Palestina y la violencia hacia las mujeres en la sociedad árabe.
Mahmoud Jreri, uno de sus integrantes, dice a la BBC que en los ’90 empezó a mirar videos de raperos estadounidenses como Tupac y Nas y se sintió identificado con ellos porque "hablaban de problemas políticos y sociales" y, al igual que él, parecían vivir en la pobreza.
Otro escenario mundial del rap es Francia, donde los inmigrantes de los suburbios adoptaron este género para expresar su descontento y frustración.
A muchos no les resulta fácil expresarse de esta manera. En 2005, unos 200 miembros del parlamento pidieron a la justicia que censurara a estos jóvenes que cantaban letras provocativas y que, según ellos, incitaban a los disturbios.
Orelsan, un cantante de 27 años de Normandía, tuvo que cancelar este año diez conciertos luego de que la ex candidata presidencial socialista Segolene Royal y otros políticos se quejaran de que su música promovía la violencia contra las mujeres.
En América Latina abunda el hip-hop en múltiples formas. Brasil es un manantial de rap, con figuras como Eli Efi y Marcelo D2 que fusionan el hip hop tradicional con samba y bossa nova. Colombia, Argentina, Venezuela, Cuba, Puerto Rico... Todos los países de la región tienen sus variantes del género, a las que agregan ingredientes locales.
"Efecto Obama"
Pero no todo es protesta social. Muchos cantantes prefieren hablar de mujeres, gánsters, sexo o de los defectos de sus propios competidores.
Los puristas del género reivindican su naturaleza social y critican el machismo, el materialismo y el bling bling, como se denomina al uso de objetos ostentosos como joyas de oro y coches caros.
El mismísimo presidente estadounidense, Barack Obama, gusta del hip hop y defiende su aspecto más social.
Obama, que suele escuchar al neoyorquino Jay-Z, dijo que las figuras del género tienen el potencial para enviar un mensaje "increíblemente poderoso" y que "haga pensar".
De hecho en EE.UU. se habla del "efecto Obama" en referencia a la influencia del presidente en los músicos para que compongan letras más positivas y menos consumistas o violentas.
Clave del éxito
Pero ¿cuál es la clave del éxito del género?
El rapero palestino Jreri dijo a la BBC que el atractivo de este género es que da voz a los desconocidos y resume: "Es el único tipo de música que habla de la realidad y que se conecta con la gente".
"Es un lenguaje de las minorías, de la gente que quiere expresarse y describir su realidad, su situación política, social y personal".
Para el productor Herson, la clave es su simplicidad.
"Es la forma más básica de hacer música. Sólo necesitas un ritmo (beat) y una voz".
"Si quieres hacer rock precisas dinero para los instrumentos. Para hacer hip-hop puedes golpear una mesa y cantar. Es muy fácil".
Leido en:
http://www.bbc.co.uk












